Otra Comunión es Posible, y El Niño puede ser el Protagonista

Empieza el mes de las comuniones y esta forma de plantearse los eventos me inspira en mi I+D+i en celebración alternativa de comuniones.

Mi hijo tomará la comunión dentro de un año, y ya hay madres que se dedican a tirarse las manos a la cabeza por que no tenemos reservado el local para celebrarlo ni estamos sufriendo ya un nivel suficiente de estrés por todo tipo de detalles como pintar el piso y tenerlo en perfecto estado de revista…

Lo que debería ser la celebración de un evento, se adivina como una pesadilla de muy larga duración y angustía progresiva, lo que confirman numerosas historias de terror que te cuentan y te pueden contar otros padres que ya han pasado este trago.

Pero yo creo que otra comunión es posible. Una en la que puedes casi improvisar unas muy numerosas y variadas formas de celebrarlo, pensando primero en la experiencia del niño que la va a tomar, y en último lugar en satisfacer las expectativas de las madres de los demás.

Así que durante este mes voy a estudiar las distintas formas y lugares en que se celebran las comuniones este año, al mismo tiempo que voy a diseñar, e incluso montar, ensayos y simulacros de cómo yo lo celebraría, dando salida a mi creatividad y dándome el gusto de demostrar que ¡Otra Comunión es Posible!, y El Niño puede ser el protagonista.